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Las señalizaciones luminosas (fijas, rotativas o intermitentes) disfrutan fuentes de distinto tipo, alcanzando el efecto deseado por medio: - el encendido y apagamiento cíclico de una lámpara de filamento - la rotación orbital periódica de una parábola reflectante alrededor del eje de la lámpara siempre encendida - el destello cíclico de una lámpara de descarga gobernada por un circuito electrónico - el encendido y el apagamiento cíclico de un LED gobernado por un circuito electrónico.
La luz intermitente tiene generalmente un tiempo superior de encendido de la lámpara con una intensidad luminosa no muy elevada. Su eficacia de señalización se consigue gracias a la iluminación completa, a 360°, de la superficie el tiempo en que está encendida.
La luz rotativa tiene una intensidad luminosa superior y un tiempo de encendido más reducido para cada uno de los puntos posibles de observación, puesto que cada uno de éstos sólo viene iluminado al pasar la parábola giratoria en su dirección.
La luz de Xenón ofrece la máxima intensidad luminosa debido a un tiempo de encendido de la lámpara todavía menor con un pico de luz, sin embargo, muy elevado. La visibilidad de una luz de Xenón es a 360° y puede ser amplificada por la presencia de un difusor de lente de Fresnel.
La luz LED (destellante) tiene un tiempo de encendido similar al de la lámpara tradicional, con luminosidad inferior, sino con una elevada definición óptica. Su eficacia de señalización es debida al empleo de los colores que, gracias a una frecuencia incluida en una banda muy estrecha y precisa, aumentan el efecto SPOT.
Catálogo Línea Luminosa
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